España como destino de teletrabajadores internacionales, por Antonio Bonet y Ángeles González-Vigil (El Economista)

Un informe del Club de Exportadores revela que las empresas que integran en sus ofertas bienes y servicios tienen más probabilidad de ser exportadoras y perdurar en esta actividad

23 de marzo de 2022

Presentación de la newsletter: “Proyección exterior de la economía española”, por Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores e Inversores

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El CLUB DE EXPORTADORES E INVERSORES quiere, a través de esta newsletter, facilitar información sobre la situación y perspectivas de la economía y las empresas españolas en su vertiente exterior. No pretendemos generar debate ni exponer ideas, sino simplemente informar (escuetamente) sobre acontecimientos y noticias que afecten al sector exterior de la economía española. Con esta iniciativa queremos cubrir un hueco pues no conocemos ninguna otra publicación similar a la que lanzamos hoy.

En la newsletter recogeremos noticias sobre política comercial tales como negociaciones que se estén llevando a cabo de acuerdos de libre comercio, de protección recíproca de inversiones o para evitar la doble imposición. También incluiremos noticias que afecten al sector exterior de España provenientes de instituciones internacionales (Organización Mundial de Comercio, OCDE, Fondo Monetario Internacional, así como otros informes y estudios sobre economía y empresas españolas, con especial referencia a su proyección exterior. Y, por supuesto viajes y visitas oficiales de autoridades españolas y noticias sobre experiencias y actividades de instituciones españolas en el exterior.

Las fuentes que utilizaremos serán abiertas y públicas, tanto españolas como extranjeras y todas de reconocida solvencia. Por ejemplo, del Real Instituto Elcano, bancos, escuelas de negocio, consultoras internacionales, think tanks, ….

Además en cada número de la newsletter, incluiremos contenidos originales tales como artículos cortos de personalidades relevantes de la Administración y las empresas españolas relacionadas con la internacionalización. En cada número tenemos previsto también publicar una entrevista con empresarios y directivos de empresas españolas, Embajadores y Consejeros Comerciales españoles, o Embajadores extranjeros en España. El objetivo de estos artículos y entrevistas sería compartir experiencias sobre internacionalización.

La newsletter tendrá una periodicidad mensual, pero además contemplamos la posibilidad de publicar algún número extraordinario, si hay algún informe especialmente importante y falta bastante tiempo hasta la próxima newsletter.  Asimismo barajamos la posibilidad de publicar números monográficos, por zonas geográficas o por sectores de internacionalización de sectores.

Gracias al patrocinio de instituciones como EL CORTE INGLES, la newsletter, que se enviará electrónicamente, será gratuita para los suscriptores que quieran recibirla. Está dirigida principalmente a directivos de empresas españolas en el exterior, a funcionarios españoles destinados en Embajadas y Oficinas Comerciales de España, y también a ejecutivos de empresas extranjeras con intereses en nuestro país. Pero también podrán suscribirse profesionales que tengan interés en la situación internacional de las empresas y la economía españolas, tanto si están en España (por ejemplo Embajadas extranjeras acreditadas en Madrid) como si residen o trabajan fuera de nuestro país.

La dirección de la newsletter la asumirá el CLUB DE EXPORTADORES, que será el responsable final de sus contenidos y difusión. La elaboración de los contenidos será realizada por IBERGLOBAL, empresa socio del Club de Exportadores e Inversores, que cuenta con amplia experiencia en este campo pues elabora y distribuye de manera regular desde hace muchos años otras newsletters como Iberglobal o Iberchina. La dirección editorial estará a cargo, inicialmente, de Enrique Fanjul, socio-director de IBERGLOBAL, y del que firma esta presentación. Además se ha creado un Consejo Editorial, del que forman parte el CLUB DE EXPORTADORES, IBERGLOBAL y EL CORTE INGLES y al que se incorporarán otros patrocinadores o financiadores de la newsletter, cuya función será la propuesta y debate sobre modificaciones, mejoras en contenidos, formato, difusión y otras cuestiones relacionadas con la newsletter.

En definitiva, se trata de una publicación electrónica, gratuita, de carácter mensual, que recogerá informes y noticias de especial relevancia sobre la internacionalización de la economía y las empresas españolas, así como opiniones y experiencias de directivos y altos funcionarios.

Esperamos que esta iniciativa del CLUB DE EXPORTADORES E INVERSORES e IBERGLOBAL aporte valor a directivos, funcionarios y profesionales españoles (y extranjeros)  que tengan interés en estar bien informados sobre cuestiones relacionadas con la proyección exterior de la economía española.

Declaraciones de Antonio Bonet en ABC

La tecnología como estrategia de gestión eficaz del talento internacional

Por Javier Flores Pérez, Global Mobility Director de Aon

 

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Por todos es sabido que estamos inmersos desde hace años en una “guerra” por el talento internacional, provocada sobre todo por la escasez de éste. Hay estudios que arrojan un dato preocupante: más del 40% de las vacantes ofertadas para posiciones técnicas se quedan sin cubrir en España.

Ante este contexto, no muy diferente en determinados mercados internacionales, las compañías buscan la diferenciación para poder mejorar la propuesta de valor al candidato, tratando de alinear su propósito, valores y visión, con los de los potenciales trabajadores.

Observamos cómo muchas empresas ponen foco en el paquete de compensación global y en una gestión homogénea y equitativa de beneficios, ya sean de expatriación o locales. Son empresas que venían ya desde hace años viviendo una transformación digital de su modelo de negocio.

En este sentido, la función de recursos humanos, más tradicional, o de personas, más actual, ha tenido que ir adaptándose también a dicha transformación para poder dar soporte eficaz al negocio en el tiempo y modo requerido por su propia organización.

La función de movilidad internacional dentro de esta área de personas ha tenido de la misma manera que “reinventarse” para poder dar respuesta a un negocio cada vez más exigente, internacionalizado y globalizado.

Antes de la pandemia veníamos percibiendo una clara gestión del talento internacional, donde la deslocalización de los equipos era una evidente tendencia. Ahora, inmersos en la crisis del covid-19, vemos cómo la irrupción de la tecnología ha acelerado muchos procesos y transformado otros, desde las nuevas formas de trabajar y viajar al extranjero, hasta los procesos de captación y retención del talento.

Por otro lado, la fuerte crisis económica derivada de la sanitaria y social, se ha traducido desde esta perspectiva de la movilidad internacional, en procesos de asignación mucho más “selectivos”, estratégicos y de mayor aportación de valor para las organizaciones.

Ante este contexto, los responsables de movilidad internacional, Business Partners u otro rol interno que aborde esta responsabilidad, -ya sea directa o más transversal-, se enfrentan a un reto sin precedentes: desplazar internacionalmente personas de la manera más eficaz posible, con el mínimo coste, y en el menor tiempo posible.

Y es aquí donde la tecnología aplicada a la gestión de la movilidad internacional juega un papel esencial, crítico y estratégico.

Para poder dar respuesta a necesidades internas cada vez más exigentes, es fundamental apoyarse en soluciones tecnológicas innovadoras que nos permitan optimizar procesos, simplificar la comunicación, eficientar procedimientos y, por ende, ahorrar costes a la organización.

En este sentido, contar con información centralizada y global en tiempo real, nos facilitará la toma de decisiones y nos ayudará a conseguir importantes sinergias que se traducirán en ahorro de costes para nuestra compañía.

Seguimos observando cómo muchas empresas, a pesar de haber cambiado su política de captación del talento, con una clara tendencia al talento joven, millennials y demás generaciones actuales, siguen inmersas en procesos poco flexibles, muy manuales, poco eficientes, y con un componente digital muy escaso.

La perspectiva por tanto sería doble: por un lado, la tecnología e innovación, desde el punto de vista de imagen de empresa y de branding para la atracción y retención del talento. Por otro, desde un punto de vista más operativo y estratégico, como motor de generación de valor interno y optimización de procesos.

Hay que tener en consideración que dichas generaciones llevan en su “ADN profesional” dos cosas: la primera, que asumen que van a trabajar en un entorno digital e interconectado, y la segunda, que aceptan un proceso de asignación internacional dentro de su desarrollo profesional en sus empresas candidatas.

Por tanto, y como conclusión, la clave pasa por adecuar y readaptar la propuesta de valor al candidato, alineando el propósito de la organización con el suyo personal, para dar al mismo tiempo también una solución inmediata al negocio interno, un reto que, en el contexto actual, sin apoyo de la tecnología, se arroja excesivamente complicado.

La Guerra Rusia-Ucrania y la crisis energética mundial

Por Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores

 

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La enorme subida de precios del gas y del petróleo que estamos sufriendo como consecuencia de la invasión de Ucrania por Rusia supone agravar la crisis energética que ya mostró su cara en el año 2021, como consecuencia de la recuperación económica tras la “coronacrisis”. El precio del barril de crudo cotiza actualmente por encima de 110 dólares. A finales del año pasado su precio rondaba los 80 dólares. El precio del gas natural está alcanzando cotas históricas.

Los efectos que esta desmesurada alza de precios supone son bien conocidos. Los consumidores están sufriendo en sus bolsillos la factura de la electricidad. Las empresas que la utilizan como un insumo importante (por ejemplo, productores de cerámica, aluminio, acero, cemento…), que ya tenían problemas a finales del 2021 los están viendo agravados. Muchas empresas españolas están anunciando reducciones en su producción y nuevos ERTEs, lo que supondrá además un descenso de la exportación. La gasolina y el gasoil están poniendo a muchas pymes del sector transporte en graves desequilibrios financieros. Y el alza del precio del combustible para la aviación puede retrasar la esperada recuperación del turismo en España. Además, la inflación, que ya empezó a subir a finales del año pasado, está en niveles no vistos desde hace mucho tiempo.

En términos económicos esto se explica tanto porque la demanda es muy superior a la oferta como porque los mercados tienen sólidas expectativas de que esta situación se prolongará en el tiempo. No olvidemos que Rusia es el tercer exportador de petróleo del mundo y un suministrador principal de gas natural. La Unión Europea importa el 90% del gas que consume siendo el 50% procedente de Rusia.

Hay dos preguntas que convendría responder para analizar la situación. La primera es por qué ha habido tantas alzas de precios de estos combustibles desde mediados del 2021, mucho antes de la invasión de Ucrania. La segunda es si es previsible que bajen estos precios a corto plazo.

En cuanto a la primera cuestión, no podemos olvidar que la generación y el consumo de electricidad se producen casi siempre de forma interna en cada país; es decir, solo una parte insignificante de la electricidad generada en el mundo se consume fuera de las fronteras del país donde se produce. La electricidad se genera fundamentalmente utilizando combustibles fósiles (gas, petróleo y carbón), si bien en Europa las energías renovables y la nuclear suponen una parte importante, aunque no suficiente, de la generación. Por tanto, el coste de producirla está muy ligado a la evolución de los mercados internacionales de combustibles fósiles y una parte muy importante de su consumo, especialmente en Europa, -a diferencia de lo que ocurre con la electricidad-, tiene lugar fuera de los países productores de donde se extraen.

La rápida recuperación de la economía mundial, especialmente en los países desarrollados, tras la fuerte caída provocada por la “coronacrisis” provocó desajustes entre la oferta y la demanda, superando ésta a aquella, que no tuvo capacidad para abastecer rápidamente el fuerte crecimiento de la demanda. Si durante la pandemia la demanda mundial de energía cayó sustancialmente (de hecho, sufrió el mayor descenso desde la Segunda Guerra Mundial), su recuperación a partir del primer trimestre de 2021 ha sido muy rápida, alcanzando casi los niveles del año 2019.

¿Es previsible que continúen tan altos los precios del gas y el petróleo? Esta segunda pregunta es importante porque la nueva subida de precios provocada por la guerra Rusia-Ucrania supone “llover sobre mojado”. Una parte importante de la oferta de gas y petróleo de Rusia parece que se quedará fuera del mercado, puesto que importantes consumidores como Estados Unidos y el Reino Unido ya han anunciado que dejarán de comprar a este proveedor. La Unión Europea también lo está considerando y en concreto Alemania ha anunciado que el segundo gaseoducto que la une con Rusia (el Nord Stream II) no entrará en funcionamiento.  En cuanto a terceros países, no es previsible que absorban totalmente el excedente ruso de producción por temor a verse afectados (ellos y los bancos internacionales a través de los cuales se realizan los pagos) por las duras sanciones que han puesto en marcha Estados Unidos y la UE.

¿Hay fuentes de suministro alternativo en otros países que puedan ponerse en marcha a corto plazo? Pensamos que no por las siguientes razones: se ha anunciado que podrían levantarse las sanciones a dos importantes productores mundiales, Venezuela e Irán. Esto ayudaría, pero la capacidad de aumentar sustancialmente su producción está muy limitada como consecuencia de que ambos países se vieron forzados a reducir sustancialmente sus inversiones en mantener la producción como consecuencia de las sanciones impuestas por Estados Unidos. En otros países a nivel mundial la inversión en mantener la producción y poner en explotación nuevos yacimientos ha caído sustancialmente desde 2015. Hablamos de un recorte del 40% desde 2015, inducido por una parte porque los precios del petróleo llevaban varios años en niveles muy bajos, pero también por una previsión de menor demanda futura por los compromisos adquiridos por las naciones para combatir el cambio climático. En el caso del gas, cuyo precio está muy ligado al del petróleo, en Europa además apenas hay capacidad ociosa de gaseoductos lleven esta materia prima a sus lugares de consumo. Su alternativa, el gas licuado, también está sufriendo tensiones de suministro impulsadas por la fuerte demanda china; se requería aumentar considerablemente la capacidad industrial para almacenarlo y regasificarlo, lo cual no es factible hacerlo de forma significativa a corto plazo.

En cuanto a fuentes alternativas para generar electricidad, las renovables (solar, eólica e hidráulica), tampoco es posible aumentar sustancialmente la capacidad de generación a corto plazo. En cualquier caso, su uso está fuertemente influido por circunstancias climatológicas. Otras fuentes de gran potencial, como el hidrógeno, necesitan aún de desarrollos tecnológicos para ser utilizadas ampliamente para generar electricidad.

A la vista de este escenario, cabría pensar en la energía nuclear ya instalada como alternativa. Sin embargo, los obstáculos que están poniendo la mayoría de los gobiernos a su utilización, fruto en muchos casos de campañas de activistas “verdes”, constituyen un factor disuasorio. Esto ha hecho declinar el interés por generar electricidad por esta vía, excepto en Francia, donde el 60% de su electricidad es de origen nuclear, lo que convierte al país vecino en el menos vulnerable de toda Europa a la actual crisis energética, además de tener precios significativamente más bajos que otros países europeos como España.

Pero no todo son malas noticias. A corto plazo, con los actuales elevados precios sí es factible aumentar sustancialmente la producción de petróleo en Estados Unidos y Canadá utilizando técnicas de fracking. Además, algunos países de la OPEC -por ejemplo, Arabia Saudita-, tienen capacidad ociosa que podrían poner con relativa rapidez en el mercado. Pero es también importante que los gobiernos europeos rediseñen cuanto antes las políticas de adaptación al cambio climático, que indudablemente es imprescindibles tenerlas, reconociendo que la descarbonización será larga y costosa, que el abastecimiento de gas requiere diversificar el suministro por el sur, que es importante aumentar la capacidad de regasificar el gas licuado y utilizar la capacidad instalada española y que hay que añadir interconexiones de gas y electricidad a través de los Pirineos. Y, por supuesto, continuar las inversiones en energías alternativas. En suma, a corto plazo puede haber soluciones paliativas, aunque no completas, y será necesario un esfuerzo hoy de inversión para que a medio plazo solventemos el problema que ha agravado la invasión de Ucrania por Rusia.

 

Qatar Airways reanuda sus vuelos desde Málaga

Mejoran las perspectivas para las inversiones extranjeras, a pesar del lastre institucional (y sin tener en cuenta Ucrania…)

Por Enrique Fanjul, socio de Iberglobal

 

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Las perspectivas de las inversiones extranjeras en España han mejorado de forma notable, según el “Barómetro del clima de negocios en España 2021. Desde la perspectiva del inversor extranjero. Resultados 2021”, la última edición de un estudio que elaboran ICEX-Invest in Spain, Multinacionales por Marca España y el International Center for Competitiveness (ICC) del IESE, presentado el pasado mes de febrero.

Hay que hacer sin embargo una matización importante: el estudio está basado en una encuesta entre más de 730 empresas extranjeras implantadas en España que fue realizada en el último trimestre de 2021, con bastante anterioridad a la crisis y guerra en Ucrania. La guerra está teniendo importantes consecuencias sobre la economía mundial, y lógicamente sobre la economía española, e impactará sin duda a la actividad de las empresas extranjeras en España -como afectará a todos los agentes económicos en general-.

En línea con anteriores ediciones del estudio, los factores institucionales son los que reciben una peor valoración por parte de los inversores extranjeros, mientras que las infraestructuras y la calidad de vida son los mejor valorados.

Se trata de la 14 edición de un estudio que se han convertido en una publicación de referencia para conocer cómo valoran las empresas extranjeras el clima de negocios en España.

2021, un año de avance

Esta edición refleja una clara mejora en la situación y actividad de las empresas encuestadas. Así, un 90% de éstas aumentaron o mantuvieron sus inversiones en 2021, y un 93% tienen previsto aumentar o mantenerlas en 2022.

Los datos sobre empleo son muy positivos: “Las previsiones de empleo también mejoran sustancialmente. En 2021, un 88% de las empresas aumentó o mantuvo sus plantillas, y tan sólo un 12% las redujo, frente a 2020 en que un 25% de las empresas afirma haber reducido las plantillas. Para 2022 las previsiones son aún mejores, y un 94% de las empresas esperan aumentar o mantener sus empleados”.

Las perspectivas de facturación también evolucionan de forma positiva: “Frente a un 54% de las empresas que disminuyó su facturación en 2020, tan sólo un 14% lo hizo en 2021. Para 2022 un 71% de las empresas espera aumentar su facturación, un 23% espera mantenerla y tan sólo un 6% contempla reducirla”.

El barómetro avala un dato conocido pero muy llamativo: el peso que tienen las empresas con capital extranjero en la exportación. Un 75% de ellas son exportadoras.

Otro dato significativo es el que se refiere a los principales motivos para instalarse en España, siendo el primero la localización geográfica. Es un importante activo con el que cuenta España: su papel de plataforma hacia la Unión Europea, pero también otras zonas, como África.

Fortalezas y debilidades

El barómetro analiza cuáles son las principales fortalezas y debilidades que perciben las empresas extranjeras en el clima de negocios en España. Aquí no hay cambios significativos respecto a anteriores ediciones.

Las áreas que reciben una mejor valoración son Infraestructuras y Calidad de Vida, seguidas por el Tamaño de Mercado y Capital Humano. Las menores valoraciones corresponden al Entorno Regulatorio, la Fiscalidad y la Innovación.

Hay que señalar que, en líneas generales, estas valoraciones se alinean con los resultados de otros estudios similares sobre valoración del clima de negocios por parte de empresas de países individuales, (véase por ejemplo el estudio de evaluación del clima de negocios por parte de las empresas canadienses, que comenté en el anterior número de esta Newsletter).

“Los inversores valoran muy positivamente la calidad de las carreteras, las estructuras y servicios de telecomunicaciones o los aeropuertos. También destacan aspectos de Capital Humano, como la disponibilidad de mano de obra cualificada, en este caso con titulación universitaria, y temas relativos a la Calidad de Vida como la seguridad o el ocio y la cultura, fortalezas recurrentes de España”.

Este año el coste de la electricidad y otros costes de energía son los aspectos concretos con una peor valoración.

En cuanto a áreas de carácter más general, el entorno regulatorio es el que recibe una  valoración menor. Aquí se mencionan como debilidades la rapidez y eficacia de los juzgados mercantiles y la burocracia.  La estabilidad del marco regulatorio es otro aspecto que se cita como susceptible de mejora.

“Los aspectos fiscales relacionados con el trabajo obtienen valoraciones bajas, como las cuotas a la Seguridad Social sobre el trabajador o los incentivos y ayudas a la contratación”.

Es destacable también la baja valoración que reciben el dominio de idiomas, la capacidad de aprendizaje y la aceptación de responsabilidades y objetivos, tres aspectos que están vinculados con el sistema educativo, que se ha convertido en uno de los mayores problemas de la sociedad y la economía española -y como tal debería ser reconocido y abordado-.

A ello se añade que el área de innovación también obtiene una baja evaluación, señalándose debilidades como el volumen total de gasto público en I+D+i, la capacidad de innovación de las empresas y los incentivos y ayudas para que las empresas realicen I+D+i.

La internacionalización – en un sentido amplio: exportación, captación de inversiones extranjeras, inversiones de empresas nacionales en otros países- tiene un condicionante fundamental en la competitividad. Y ésta tiene a su vez un condicionante fundamental en el marco institucional -regulaciones y normativa, funcionamiento del sistema judicial, seguridad jurídica, etc.-.

Del estudio se puede deducir, como de otros estudios, como el Global Competitiveness Report del World Economic Forum, que la mejora del marco institucional es uno de los principales retos de la economía española.

Charlando con Gonzalo Ortiz, embajador de España

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Asia sigue siendo una asignatura pendiente en el siglo XXI para España.

Ni desde el sector público ni desde el sector privado se han planteado estrategias serias a largo plazo en Asia.

La red del Instituto Cervantes habría que multiplicarla por tres o por cuatro.

La guerra en Ucrania puede ser preludio de una intervención en Taiwan por parte de China popular

China tiene una responsabilidad moral para desempeñar un papel mediador en la guerra de Ucrania.

 

Gonzalo Ortiz es un diplomático español con amplia experiencia, en especial en Asia. Ha sido Embajador en Vietnam y Corea del Sur, Cónsul General en Shanghái, Ministro Consejero de las embajadas españolas en Beijing, Tokio y Nueva Delhi.

En esta entrevista nos habla de la presencia de España en Asia, la estrategia seguida en esta zona del mundo tanto por la Administración como por las empresas, cómo potenciar esta presencia, el papel de China en la comunidad internacional, etcétera.

Es frecuente escuchar que la presencia española en Asia es muy baja, que tanto las empresas como la Administración realizan un esfuerzo muy insuficiente. ¿Qué opina al respecto?

Asia sigue siendo una asignatura pendiente en el siglo XXI para España. En 2003, asistí en Madrid a una reunión para embajadores, y ya entonces el presidente de la CEOE, Jose María Cuevas, nos dijo: “Es la hora de Asia”. Pero la realidad es que ni desde el sector público ni desde el sector privado se han planteado estrategias serias a largo plazo.

¿Qué recomendaciones formularía para potenciar una mayor presencia en Asia, tanto para las empresas como para la política de la Administración?

Por lo que se refiere al sector público, la red de embajadas en Asia no se ha completado. Se abrió una embajada en Afganistán y otra en Nueva Zelanda, pero no hay embajadas residentes en países importantes como Sri Lanka, Birmania o Mongolia.

La red de Institutos Cervantes se limita a Manila, Pekín, Tokio y Delhi y es claramente insuficiente. Sólo recientemente se abrió un cuarto consulado en Chengdu, en China, coincidiendo con la pandemia, lo que le ha quitado efectividad.

En el Ministerio de Asuntos Exteriores, con tres Secretarías de Estado y muy numerosas direcciones generales, el área de Asia-Pacífico está integrada en una que abarca además Norteamérica y Europa Oriental. Esto resulta incomprensible, y más para países del peso específico de China Japón, Corea, India, Singapur y otros muchos del Asean.

Gonzalo Ortiz Díez-Tortosa durante su etapa como embajador de España en Corea del Sur.

Desde su experiencia diplomática en varios países asiáticos, ¿qué recomendaciones generales daría a las empresas españolas para abordar estos mercados?

La atención de los medios en España a lo que ocurre en el exterior es mínima y está concentrada en espacios como los programas de televisión “Callejeros” o “Españoles por el mundo”.

Parece que lo atractivo son programas como “Sálvame…” y otras tertulias de temas internos frívolos con tertulianos que son capaces de hablar de cualquier tema. Otros países europeos como el Reino Unido, Francia o Portugal dedican, por el contrario, una gran atención a sus antiguas colonias. Tienen canales internacionales en inglés. Aquí no se dice una palabra de Iberoamérica y menos de Asia, salvo noticias puntuales relacionadas con catástrofes o atentados.

En su opinión, ¿cuáles serían los tres o cuatro países prioritarios para las empresas españolas?

En los últimos 40 años, las relaciones con Asia se han multiplicado, pero no al ritmo esperable. Como ya he dicho, la red del Instituto Cervantes habría que multiplicarla por tres o por cuatro, así como el número de becas a países de menor desarrollo económico. Faltan departamentos de Asia en las universidades españolas, así como asociaciones potentes dedicadas a promover la amistad e intercambios de todo tipo con Asia.

Con los países más poderosos (China, Japón, Corea) hay que intentar atraer inversión y colaboraciones en el ámbito tecnológico. Con los países menos desarrollados, habrá posiblemente sinergias más acusadas, y en el horizonte, una vez superada la pandemia, existe un enorme potencial de visitantes atraídos por nuestro país.

¿Cuáles son los errores más frecuentes que ha percibido en la actuación de las empresas españolas?

El sector privado tiene una considerable responsabilidad en una presencia insuficiente y a menudo discontinua en Asia. Por lo que se refiere a las grandes empresas, el sistema de puertas giratorias hace que se integren en los consejos de administración políticos con ninguna experiencia económica exterior. Es rara avis el embajador jubilado o en activo al que se ficha por sus conocimientos sobre el terreno. lo cual es practica corriente en otros países europeos.

Tampoco, para las tertulias de televisión, se contacta con diplomáticos o expertos en derecho internacional o economía global y se prefiere a tertulianos periodistas capaces de hablar de cualquier tema.

¿Son importantes las barreras culturales entre España y Asia? ¿Qué aspectos deberían tener más en cuenta las empresas españolas?

Una penetración seria en Asia exigiría tener un buen plantel de diplomáticos y académicos conocedores al menos del chino, el japonés, el hindi o el coreano.  Desde 1973 España ha tenido buen número de embajadores acreditados en la República Popular China. Pues bien, ninguno de ellos dominaba el mandarín (putonghua). Qué envidia da leer las memorias del diplomático francés Claude Martin, “La diplomacia no es una cena de gala”, quien dominando el idioma, podía percibir la dirección del viento en el País del Centro y entrar en contacto con su amplia cultura.

España necesita una Escuela de Oriente que forme especialistas en las culturas de Asia Oriental. Y digo Asia Oriental porque el Medio Oriente y la Península Arábiga, junto con Irán y Afganistán, tienen personalidad diferente.

Durante muchos años, en el Ministerio de Asuntos Exteriores, se consideró a Afganistán como país incluido en Asia, y España dedicaba mucha atención y mucho dinero en cooperación en Asia, cuando en realidad se gastaba en Afganistán, en torno a aquella guerra de nunca acabar.

¿Cuáles son los principales riesgos geopolítico que percibe en Asia? (Taiwan, conflicto China-Estados Unidos, Corea del Norte…)

La guerra en Ucrania puede ser preludio de una intervención en Taiwán por parte de China popular. Si Putin gana la partida, el presidente chino Xi Jinping, al apreciar la debilidad en Occidente, estará tentado de enviar tropas a la isla y conseguir la “ansiada reunificación” de China.

¿Cómo valora el ascenso de China? ¿Hasta qué punto puede ser un riesgo para la comunidad internacional? ¿Puede China desempeñar un papel mediador en la guerra en Ucrania?

España ha contribuido en el pasado al desarrollo de China de una forma considerable con créditos FAD y el apoyo del ICEX al desembarco empresarial. En 1989, cuando visité Shanghái, no había un sólo residente español en esta región, pero en 2011, cuando me incorporé al Consulado General, había 150 empresas españolas en la Cámara de Comercio, 22 empresas con fábrica en la demarcación y 3.500 españoles residentes. Una presencia notable, aunque pálida con respecto a las cifras de empresas o residentes que tienen Francia o Alemania.

En el desarrollo económico chino el crecimiento ha sido vertiginoso en los últimos 30 años, con una gran estabilidad política, una población creativa y diligente y la generosidad de Occidente que ha aportado desde el principio créditos y tecnología. China, es hoy quizás, la primera potencia económica mundial y desde esta consideración tiene una responsabilidad moral para desempeñar un papel mediador en la guerra de Ucrania.

 Entrevista exclusiva para Club De Exportadores e Inversores