Entrevista a José Manuel Gómez-Aleixandre (Makiber)

«Nuestra facturación es casi 100% internacional»

José Manuel Gómez-Aleixandre, director general de Makiber

Makiber es una empresa perteneciente al grupo ACS que realiza proyectos de suministro y de llave en mano en los sectores de salud, educación, industria y agroindustria. Casi el 100% de su facturación proviene del negocio en el exterior. Fundada en el año 1969 con una clara vocación internacional, Makiber tiene en Latinoamérica y el África subsahariana sus principales mercados de actuación. El director general de la compañía, José Manuel Gómez-Aleixandre, reclama en esta entrevista que la Administración pública española conceda financiación concesional para proyectos sociales, “al igual que ocurre en otros países”.

¿Cuál es el origen de Makiber?

En el año 1969 Dragados comenzó a trabajar en el mercado internacional, con las necesidades de exportación que ello trajo consigo. Además, las grandes obras de infraestructura en España precisaban maquinaria de obra pública extranjera. Por ello decidió crear Makiber, como empresa de logística y de import-export. Su nombre viene de Maquinaria Ibérica, con el toque internacional de la “k”. Una vez cumplida su misión fundamental, Makiber comenzó a trabajar en comercio internacional de todo tipo de equipamiento y ya en los años noventa empezamos a acometer obras llave en mano, con construcción incluida.

¿Cuáles son las principales líneas de negocio de la compañía?

En la actualidad acometemos proyectos de equipamientos o llave en mano en salud, educación, agroindustria e industriales. En todos los casos, son proyectos integrales desde el diseño, elaboración del proyecto, construcción, equipamiento, puesta en marcha, mantenimiento y, excepcionalmente, operación del centro.

¿Qué diferencia a Makiber de otras empresas dedicadas a la ejecución de proyectos de suministro y llave en mano?

Lo primero es la experiencia de la empresa tras casi cincuenta años trabajando internacionalmente en proyectos que exigen múltiples conocimientos de logística, financiación, equipamiento, organización y construcción. En segundo lugar, hemos trabajado en más de cuarenta países muy diferentes en sus culturas, tradiciones… En tercer lugar, nuestra pertenencia al grupo ACS, con las ventajas técnicas y financieras que ello trae consigo. En cuarto lugar, nuestra disponibilidad total a colaborar con empresas, ya sea del grupo ACS o de los sectores en que nos movemos, buscando siempre la complementariedad. Por último, nuestro compromiso con los diferentes clientes de terminar los contratos en calidad y plazo; ello ha hecho que no hayamos tenido ningún abandono y que repitamos contratos en los países donde nos instalamos.

¿Cuáles son los mercados más importantes para la compañía?

Hemos trabajado y queremos seguir trabajando en todos los continentes, aunque actualmente los mercados más importantes son Latinoamérica y África subsahariana.

¿Por qué centran su negocio en países emergentes, y no en países desarrollados?

En un principio, en los años noventa, Makiber se apoyó en la financiación española que se concentraba en los países emergentes. Posteriormente, y aunque podemos trabajar en cualquier país, hemos continuado en países emergentes, donde las necesidades de salud, educación, agroindustria… son más notorias.

¿Cuál es su modelo de internacionalización?

Como estrategia general de Makiber, solamente abrimos oficina en un país cuando tenemos un contrato ya firmado que desarrollar. Y ello por no multiplicar los costes fijos de la empresa. Una vez abierta la oficina, se analiza la conveniencia de que sea sucursal o filial y se mantiene mientras que tengamos negocio. Siempre colaboramos con socios locales, ya sea como socios, proveedores o subcontratistas.

¿Cuál es el porcentaje de la facturación de Makiber procedente del negocio internacional?

Aunque excepcionalmente también trabajamos en España, puede decirse que nuestra facturación es prácticamente 100% internacional.

En su opinión, ¿la Administración pública española ayuda de forma eficaz a las empresas españolas en su proceso de internacionalización?

Estando metidos de lleno en proyectos sociales, es obvio que nos apoyamos, siempre que ello es posible, en las oportunidades que ofrece la financiación pública española. Pero en general, e independientemente del apoyo de los funcionarios, que suele ser elevado, todos los trámites burocráticos españoles son excesivamente lentos, ajenos a la rapidez que los mercados exigen hoy en día. Por tanto, existe un área de mejora evidente en este campo.

¿Los instrumentos de financiación con apoyo oficial se ajustan a las necesidades de Makiber?

La verdad es que no. Desde nuestro punto de vista, sería deseable que se diera financiación concesional para proyectos sociales, al igual que ocurre en otros países.

Respecto a la cooperación al desarrollo, en el Club de Exportadores defendemos la necesidad de que todos los actores implicados en la materia (sector público, empresas, ONG y otras instituciones) colaboren entre ellos para lograr la mayor eficacia. ¿Cuál es la experiencia de Makiber a este respecto?

Muy positiva con parte del sector público (Dirección de Política Comercial, Oficinas Comerciales, Embajadas, ICEX, Cesce…), con el único problema —ya comentado— de la lentitud de la implementación de los créditos. Con el área de Cooperación Internacional nos gustaría mantener una mayor colaboración.

¿Recuerda de forma especial alguna anécdota relativa a su actividad internacional?

En muchos de los países en los que hemos trabajado, nos ha tocado construir hospitales y escuelas en lugares muy apartados de las grandes ciudades, donde ya el llegar en 4×4 es toda una odisea. En uno de estos lugares, cuando llegamos y explicamos que íbamos a construir allí un hospital, nos preguntaron si éramos chinos, porque les habían dicho que iban a ir unos chinos a construir próximamente. Les tuvimos que aclarar que no, que éramos españoles.

Septiembre de 2017