«Confianza, innovación y sostenibilidad: las nuevas claves para crecer en el exterior»

AENOR es la entidad líder en generación de confianza en España. A través de servicios de certificación, inspección, ensayos, formación y consultoría, ayuda a las organizaciones a mejorar su competitividad y demostrar su compromiso con la calidad, la sostenibilidad, la innovación y el buen gobierno. Actualmente opera en 87 países y más de 91.000 centros de trabajo en el mundo cuentan con alguno de sus certificados.

Hablamos con David de Pastors, director general de AENOR Confía.

  • Desde la perspectiva de AENOR, ¿cuáles son hoy los principales retos que afrontan las empresas españolas en sus procesos de internacionalización?

El principal desafío ya no es logístico ni comercial, sino regulatorio y reputacional. Todos los sectores tienen que enfrentarse a unos marcos regulatorios cada vez más exigentes, especialmente en materias de sostenibilidad y gobernanza: ESG, medioambiente, huella de carbono, economía circular, ciberseguridad y ética en el uso de la Inteligencia Artificial.

Frente a este reto, AENOR trabaja fomentando un idioma universal basado en la confianza. Es necesario que la certificación y la norma hablen de la calidad y el compromiso de la empresa. Un sello de AENOR ayuda a las empresas verdaderamente comprometidas con las buenas prácticas y unifica criterios en todos los países en los que opera.

  • ¿Cómo está evolucionando el papel de la certificación y la evaluación de la conformidad como palancas para facilitar el acceso a nuevos mercados?

La certificación vive en un estado de constante cambio y adaptación. Desde el nacimiento de AENOR hasta el día de hoy, y de manera muy resumida, la evaluación de la conformidad ha pasado de ser una referencia de estandarización en procesos industriales a ratificar valores y generar confianza. No se trata de un movimiento unilateral por parte de AENOR, ni una iniciativa institucional para ajustarse a los mercados. Nace de la necesidad de las mismas empresas que buscan hacerse un hueco dentro de sus sectores. Pese a que la certificación es un proceso voluntario, en algunos casos se ha convertido en un requisito indispensable para poder vender y generar confianza en los distintos grupos de interés, porque con él se manifiesta la conformidad de una determinada empresa, producto, proceso, servicio o persona con los requisitos establecidos en las normas o certificaciones.

  • En un entorno regulatorio cada vez más complejo, ¿qué aspectos deberían vigilar especialmente las empresas que quieren operar o crecer fuera de España?

Hay que poner el foco en tres pilares que hoy se consideran esenciales: Sostenibilidad, fundamentada en los criterios ESG; ciberseguridad y la buena gobernanza de la inteligencia artificial. Los mercados han evolucionado tanto que ya no solo consiste en tener una idea general de cómo operar en ellos, sino más bien de adaptarse a las necesidades que ese nuevo ámbito necesita para crecer.

Por ejemplo, implementar de forma anticipada estándares como la ISO 14064 para la verificación de la huella de carbono, o las certificaciones en buen gobierno corporativo, habla, sin dejar lugar a dudas, sobre el compromiso adquirido por una institución. El éxito en la expansión global no depende tanto del destino elegido, sino de la capacidad de la organización para homologar sus procesos y demostrar su solidez en cualquier región.

  • ¿Qué mercados o regiones consideran especialmente dinámicos en este momento para las empresas españolas, y qué requisitos diferenciales suelen encontrar allí?

América Latina sigue siendo un mercado natural y prioritario, pero la tradicional afinidad cultural hoy se ha sofisticado a través de la homologación normativa. Asia y Oriente Medio emergen también con fuerza, demandando estándares altísimos de seguridad y sostenibilidad.

La clave del éxito es entender que cada región tiene sus necesidades específicas. En Latinoamérica, por ejemplo, donde AENOR ya cuenta con 8 sedes físicas y más de 9.000 centros certificados, hay una mayor demanda en sectores concretos: desde la certificación de Estrategia de Compras Sostenibles (ISO 20400) en Perú hasta sistemas de Gestión de la Energía (ISO 50001) en Uruguay. Del mismo modo, en el entorno europeo, el foco se centra en la convalidación de directivas comunitarias y la confianza mutua a través de redes internacionales como IQNET.

Al final, el mercado más atractivo no es solo el que ofrece la mayor oportunidad comercial, sino aquel para el que la empresa se ha preparado y certificado mejor, porque es lo que demuestra el compromiso real de cara a la cadena de valor.

  • ¿De qué manera puede AENOR acompañar a una pyme que quiere iniciar o acelerar su expansión internacional?

Para una empresa emergente o una pyme, el salto exterior implica ser un actor desconocido en el país de destino. Para poder destacar, debe mostrar solidez reputacional y ofrecer la credibilidad de una gran corporación. Gracias a la certificación, la empresa que quiera acceder a dicho mercado va a contar con un pasaporte que ofrece garantías de compromiso y confianza.

En estos escenarios, el comprador internacional o la administración pública extranjera exigen certezas inmediatas sobre la viabilidad del proveedor. AENOR equilibra la balanza con evidencias objetivas, lo que resulta determinante en las relaciones B2B para integrarse con éxito en las cadenas de suministro globales. Al presentarse avalada por estándares internacionales tan consolidados como la ISO 9001 de gestión de la calidad, la pyme supera los exigentes filtros de homologación que imponen las grandes empresas, elimina la desconfianza inicial, acredita requisitos técnicos y acelera enormemente sus ciclos de venta.

  • Sostenibilidad, trazabilidad, cumplimiento, ciberseguridad… ¿qué ámbitos están ganando más peso en la demanda internacional de certificaciones y garantías?

La sostenibilidad verificable y la ética tecnológica. Hoy la vanguardia internacional se sitúa en la gestión responsable de los algoritmos y los datos.

Las demandas de los clientes han evolucionado hacia la necesidad de certezas frente a los riesgos operativos globales. Por ello, certificaciones vinculadas a la continuidad de negocio, la transparencia corporativa y el nuevo estándar global de gestión de Inteligencia Artificial (ISO 42001) están experimentando un crecimiento exponencial en las organizaciones que miran al exterior.

  • ¿Están percibiendo un cambio en lo que exigen los clientes, socios o administraciones de otros países a las empresas españolas?

Sí, el escrutinio ahora es integral. Hace años se evaluaba únicamente el producto final bajo un prisma de calidad tradicional. Ahora, los socios y administraciones extranjeras auditan toda la cadena de producción: quieren saber cómo tratas los datos de tus usuarios y cuál es el impacto de tu actividad.

Esta transparencia actúa como un elemento diferenciador inmediato. Gracias a ella, las compañías ganan un peso específico a la hora de competir en concursos públicos internacionales y abren las puertas a los comités de compras de las grandes multinacionales.

  • ¿Qué errores o carencias observan con más frecuencia en compañías que quieren internacionalizarse sin haber preparado suficientemente sus procesos internos?

Tratar la internacionalización como un proceso puramente comercial. Enfocar la salida al exterior buscando solo clientes, sin analizar previamente los controles técnicos, regulatorios y normativos del país de destino, suele tener consecuencias graves en retrasos o directamente en un fracaso rotundo.

Las empresas que preparan de forma anticipada su cumplimiento normativo, su resiliencia interna y su gestión global de riesgos se expanden de manera sostenible. Por ejemplo, para exportar al mercado americano o europeo, implantar de forma anticipada la norma ISO 28000 de seguridad en la cadena de suministro o contar con protocolos de continuidad de negocio (ISO 22301) garantiza que la operativa no se va a detener ante imprevistos.

  • ¿Cómo encaja la innovación —incluyendo digitalización e inteligencia artificial— en la estrategia de competitividad internacional de las empresas?

La tecnología aporta la velocidad y la eficiencia necesarias para competir, pero solo si va unida a la transparencia. La Inteligencia Artificial exige un uso ético y responsable. Esto implica que los algoritmos deben desarrollarse bajo principios de equidad, privacidad y explicabilidad, garantizando que las decisiones automatizadas estén libres de sesgos y respeten los derechos de los usuarios.

En este ámbito, España está demostrando un liderazgo internacional pionero. Compañías tecnológicas españolas ya se han situado a la vanguardia mundial al lograr con AENOR la certificación ISO 42001 de Gestión de IA, garantizando el cumplimiento de normativas emergentes como la AI Act europea. Innovación y confianza deben ser dos caras de la misma moneda. Introducir la ética en el núcleo tecnológico es la única vía para que la IA sea un motor de crecimiento seguro y aceptado globalmente.

  • Para una empresa o directivo que lea este boletín y esté valorando crecer fuera, ¿cuáles serían sus tres recomendaciones prioritarias?

Para cualquier empresa o directivo que valore la expansión exterior, la estrategia de éxito exige tres pasos indispensables. Primero, fortalecer la casa desde dentro, auditando y robusteciendo la estructura interna antes de dar el salto. Segundo, mapear minuciosamente la regulación local del país de destino para conocer al detalle sus normativas técnicas, de gobernanza y de sostenibilidad específicas. Y tercero, competir siempre desde la confianza, generando certidumbre inmediata en el cliente internacional mediante evidencias objetivas; porque hoy el crecimiento sostenible fuera de nuestras fronteras ya no se logra con promesas comerciales, sino que se demuestra con certificaciones.