Charlando con Diego Martínez Belío, Secretario de Estado de Asuntos Exteriores y Globales
28 mayo 2026
Este artículo pertenece al nº49 de la revista electrónica: “Proyección exterior de la economía española”. Haz clic aquí para leer la revista electrónica completa.
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“Por razones de proximidad geográfica, cultural e histórica, España puede convertirse en un puente creíble entre África y la UE”.
“Entre los sectores que ofrecen mejores posibilidades para las empresas españolas están las infraestructuras, el agroalimentario, el turismo”.
“El sector de consumo y los servicios privados en África tiene un gran potencial y menos impagos que el de las compras públicas”.
“En la mayoría de los países africanos se valora especialmente el trato personal para establecer confianza”.
Diego Martínez Belío, Secretario de Estado de Asuntos Exteriores y Globales, habla en esta entrevista con Proyección Exterior de la Economía Española de las relaciones económicas de España con África, los sectores que ofrecen mejores posibilidades, los activos que apoyan la presencia española (como la proximidad geográfica y una buena imagen), el papel de España como puente entre África y la UE, etc.
- Se ha aprobado hace unos meses la Estrategia España-África 2025-2028. ¿Cuáles son sus objetivos generales y las razones que han impulsado su aprobación? ¿Cuáles son, a grandes rasgos, las líneas básicas de la Estrategia?
La Estrategia España-África 2025-2028 es la continuación de los Planes África que el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación lleva elaborando desde 2006. No obstante, es la primera vez que nuestra aproximación al continente tiene un alcance continental y no sólo limitado a África Subsahariana.
El enfoque de España hacia África prioriza la asociación estratégica y el respeto y beneficio mutuo, atendiendo a las necesidades de los socios africanos y apostando siempre por un multilateralismo eficaz.
Una de las principales características de la Estrategia es que es integradora. Es fruto de meses de diálogo con nuestros socios africanos, tanto autoridades como sociedad civil y también con todos los ministerios del gobierno español, así como con miembros del mundo académico, empresarial y de la sociedad civil española.
La Estrategia está estructurada en torno a 100 líneas de acción agrupadas en cinco objetivos estratégicos: una relación hispano-africana que consolide y profundice el conocimiento y la interlocución recíprocas y facilite la acción conjunta (“reforzar”); un desarrollo africano sostenible favorecido por la implicación de instituciones, empresas y organizaciones españolas, europeas e internacionales, pero sobre todo por la implicación de los jóvenes (“crecer”); vínculos más estrechos entre las sociedades y economías de África, España y el mundo (“conectar”); mejora de las capacidades de seguridad (“proteger”); y sociedades africanas abiertas con instituciones sólidas e inclusivas (“convivir”).
- ¿Qué sinergias tiene para la política exterior española incluir en la Estrategia España-Africa 2025-2028 regiones tan distintas como el Magreb y Africa Subsahariana?
A pesar de ser regiones distintas, forman parte de un mismo continente, que tiene cada vez más conciencia de sí mismo, de su unidad y de su potencial. Todos forman parte de una misma organización regional, la Unión Africana, que tiene cada vez más voz y peso en la esfera internacional y que tiene reivindicaciones concretas como continente.
Para España, bajo las dinámicas globales actuales, no tiene sentido partir un continente en dos, hay retos globales como la lucha contra el terrorismo, la lucha contra el cambio climático, la gestión de las migraciones, el acceso al agua y a las energías limpias, o los intercambios académicos, que solo tienen sentido en un entorno de cooperación eficaz y de búsqueda de soluciones compartidas. Además, hay que tener en cuenta otras realidades subregionales como el Sahel, prioritario para España, que se superpone a distintas regiones.
No puede haber paz y seguridad en compartimentos estancos.
España apoya el principio de soluciones africanas para problemas africanos.
- La Estrategia concede una especial atención al Norte de África, el Sahel y África occidental. ¿Por qué tienen una importancia crítica para España?
En primer lugar, me gustaría decir que África Occidental, incluido el Sahel, es la región subsahariana más próxima a España. Bamako, la capital de Mali, está más cerca de Madrid que Moscú. Desde otra perspectiva, la cercanía es incluso mayor. Poca gente sabe, por ejemplo, que la distancia entre las Islas Canarias y Mauritania, que no es un país subsahariano, pero sí indiscutiblemente saheliano, es muy parecida a la que separa Valencia de Lisboa.
Por esta cercanía y porque los países de África occidental son los vecinos de nuestros vecinos más directos, la estabilidad de la región es primordial para España y de hecho es una cuestión de seguridad nacional. En el terreno económico, algunas de las economías que más están creciendo en el mundo se encuentran en África Occidental. En sectores como las infraestructuras, el turismo, la agricultura o la energía, en los que las empresas españolas son punteras, hay grandes oportunidades. También en el sector cultural hay grandes posibilidades de proyección, sobre todo para el estudio y el aprendizaje del español. En la lista de los diez países del mundo donde el español más se estudia como lengua extranjera figuran tres países de África Occidental (Costa de Marfil, Benín y Senegal).

Diego Martínez Belío, con el viceministro de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica. Secretaría de Estado de Asuntos Exteriores y Globales.
- ¿Puede España ofrecerse como un “puente” entre África y la Unión Europea?
Por razones de proximidad geográfica, cultural e histórica, España puede convertirse en un interlocutor creíble entre África y la UE. Nuestros socios africanos nos ven como un actor comprometido, transparente, sin agendas ocultas, y así me lo manifiestan mis homólogos en las reuniones que mantenemos cada vez con más frecuencia.
Nuestra condición como cuarta economía de la UE, nuestra relación privilegiada con Hispanoamérica y con el mundo árabe son también elementos muy favorables. Todo ello nos coloca en una buena posición para, como señala la Estrategia España-África 2025-2028, asumir, por un lado, un mayor liderazgo en el refuerzo de las relaciones de la Unión Europea con África, y por otro, poner de relieve los intereses africanos en los debates y tomas de decisiones de la UE.
- Se está hablando de cambios importantes en las relaciones económicas internacionales, y en especial en las cadenas globales de valor: acercamiento de las cadenas de suministro, producción en proximidad, etc. ¿Pueden estos cambios ser beneficios para África, por su relativa proximidad a Europa?
Lo mejor para todos es que las cadenas de suministro funcionen de la forma más fluida y eficiente posible, sin sufrir inseguridad en el Mar Rojo o en cualquier otro lugar. El problema de África en esta materia es su insuficiente interfaz marítimo. Sus puertos no tienen suficiente capacidad para siquiera atender las necesidades económicas internas, se encuentran congestionados, y causan grandes y caros retrasos en el comercio. Los buques son cada vez mayores y los puertos no están preparados. Hacen falta cuantiosas inversiones para subsanar estas carencias. Algunos países ya están en ello.
- ¿Qué es el Consejo Asesor sobre África? ¿Y la Mesa África? ¿Qué relación existe entre estos dos organismos?
La Estrategia España-África contempla la creación de mecanismos de coordinación que faciliten la inclusión de diferentes actores en su ejecución. Tanto el Consejo Asesor como la Mesa África son dos de esos foros.
El Consejo Asesor está formado por personalidades africanas y españolas de los ámbitos político, económico y cultural, que se reúnen periódicamente para reflexionar y aportar ideas prácticas para reforzar la relación entre España y África. Por ejemplo, de cara a la pasada Cumbre Unión Africana-Unión Europea de 2025, el Consejo Asesor trasladó al Ministerio sus propuestas para la preparación de la postura española.
Por su parte, la Mesa África es la plataforma en la que la Administración pública española intercambiar información sobre África con la sociedad civil española, a nivel técnico. Aunque la Mesa África se creó a partir del III Plan África, con el lanzamiento de la Estrategia España-África 2025-2028 se han ampliado su composición y sus funciones. Para resultar más operativa, la Mesa se estructura en cuatro grupos de trabajo sectoriales que también se reúnen individualmente: cooperación y desarrollo; sector privado empresarial; academia y cultura; y afrodiásporas.
Por último, como mecanismo de coordinación debe mencionarse la creación de la Comisión Interministerial para África (CIMA) que tiene como objetivo favorecer por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores la coordinación de los distintos Ministerios en la implementación de la Estrategia África. Al ser una Estrategia de Gobierno, todos son actores implementadores. Esta herramienta está teniendo grandes resultados al conseguir poner en común y coordinar las distintas acciones en África de los diferentes departamentos ministeriales.
- Desde el punto de vista económico, ¿cuáles serían los sectores que ofrecen mejores posibilidades para las empresas españolas?
Las infraestructuras son el sector más evidente. Las necesidades de urbanización, transporte, electrificación, conectividad, etc. son enormes y la mayor parte de los países está creciendo a un ritmo alto, debido en buena parte a los hallazgos de recursos minerales, por lo que cabe prever que tengan, al menos bastantes de ellos, capacidad financiera para acercar sus infraestructuras al nivel que deberían tener. La capacidad de la empresa española en materia de infraestructuras es bien conocida. La minería, con sus servicios colaterales, seguirá siendo un sector rentable, aunque quizá no concentre tantas empresas españolas.
Pero hay otros sectores: el agroalimentario tiene un potencial enorme por explotar. Mientras que África está aún muy lejos de la autosuficiencia alimentaria, más de la mitad de las tierras cultivables pero sin cultivar del mundo están en el continente, y las productividades agrícolas siguen siendo, en general, bajísimas. También hay un enorme déficit de logística alimentaria (transporte, almacenaje en frío, distribución). En el sector agroalimentario existe un gran potencial de negocio que incluye también la pesca, uno de los más importantes para la inversión y el comercio españoles.
Lo mismo ocurre con otros ámbitos ligados a la demanda de bienes y servicios, desde aires acondicionados a aplicaciones y sistemas de pago electrónico. África crece y con ello crecen las demandas de consumo de su población. El penetrar pronto en este mercado emergente y con proyección de futuro sería una gran oportunidad para las empresas españolas. El turismo tiene también su potencial y vemos cada vez más grupos hoteleros españoles interesándose por África.

Diego Martínez Belío, en el centro de la imagen, en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Benín, en Cotonú. Secretaría de Estado de Asuntos Exteriores y Globales.
- ¿Cuáles serían los principales activos con los que cuentan las empresas españolas para abordar los mercados africanos?
En primer lugar, la proximidad geográfica, en especial con África Occidental, en donde España es percibido como un país cercano y con gran capacidad empresarial en sectores muy importantes para África. La proximidad de Canarias es un valor añadido más.
También es importante la percepción de que España no es el típico país inversor interesado en extraer petróleo, oro, diamantes, cobalto, o lo que haya, y en construir la carretera, el ferrocarril y el puerto para llevarse esos recursos a otro continente. La actividad económica española es más cooperativa. Finalmente, un marco institucional (la Estrategia España-África 2025-28, la Alianza África Avanza) que prioriza la entrada de empresas españolas.
- ¿Qué recomendaciones generales daría a las empresas españolas para abordar los mercados africanos?
África es una gran oportunidad para las empresas españolas. Cabe recordar que el continente africano no sólo es el que cuenta con la población más joven, sino que también es el que impulsará el crecimiento demográfico mundial, con todo lo que ello implica en términos de mercados emergentes. El Gobierno de España es consciente de ello y por eso estamos reforzando nuestra interlocución con los países africanos. En 2025 tuve la ocasión de mantener reuniones en Kenia, Ruanda, Ghana, Chad, Togo y Benín.
Cada vez se nota más la presencia de las empresas españolas en el continente, pero no somos los únicos que estamos allí. Lo que si tenemos es muy buena imagen en África. Esto es algo que debemos aprovechar en un momento de cambios como lo es el actual.
Por ello los empresarios españoles no deben dudar en buscar el apoyo de nuestra red de Representaciones en África. Nuestras Embajadas, Consulados Generales y Oficinas Comerciales están allí para ayudarles. También lo están los Servicios Centrales del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. Este conocimiento sobre el terreno es fundamental ya que, al igual que en España, en la mayoría de los países africanos se valora especialmente el trato personal para establecer confianza. Esta experiencia y la buena imagen de España son elementos clave para consolidar la presencia española en un mercado de futuro.
- ¿Son importantes las barreras culturales entre España y África? ¿Qué aspectos deberían tener más en cuenta las empresas españolas?
África y Europa son continentes muy diversos. África, en concreto, tiene más de 50 países, cada uno con sus culturas nacionales y regionales. Por eso mismo no hay que dudar en apoyarse en nuestra red de embajadas: conocen el terreno y saben quién toma las decisiones.
Entrevista exclusiva para el Club de Exportadores.

