Entrevista a Fernando García de la Cruz Pascual, director general de Aceites García de la Cruz

Es un momento muy convulso a nivel internacional: la guerra de Ucrania y el conflicto en el Mar Rojo, encarecen y retrasan el transporte, limitando con ello las operaciones. Además los precios del aceite de oliva se encuentran en máximos históricos. Todo esto unido, plantea un futuro incierto

Baltasar López Cuadra

Tras cinco generaciones de aceiteros, Aceites García de la Cruz ha ido creciendo pasando de ser un pequeño negocio familiar, a una de las empresas con mayor proyección en el mundo del aceite. Su misión es cultivar, producir y envasar uno de los mejores aceites de oliva virgen extra del mundo. Aplican el conocimiento heredado a lo largo de cinco generaciones, que conjugado con las ventajas que aportan las TIC, permiten cultivar, producir y embotellar AOVE garantizando la máxima calidad en todos sus procesos y respetando el medio ambiente en cada uno de ellos.

En la actualidad, está presente en los 5 continentes, llegando a más de 40 países con una amplia gama de envases. Ha obtenido las más importantes certificaciones de calidad a nivel internacional (IFS, BRC, JAS-NOP, KOSHER, HALAL, GLUTEN FREE, VEGAN PRODUCT, NON GMO…), que garantizan la calidad de su aceite en el mundo de la alimentación.

Aceites García de la Cruz ha sido galardonada con el Premio a la Internacionalización 2023 otorgado por el Club de Exportadores en la categoría “Empresa española de tamaño pequeño o mediano con una destacable proyección internacional”. Entrevistamos a Fernando García de la Cruz Pascual, director general de Aceites García de la Cruz.

  • ¿Qué supone para ACEITES GARCÍA DE LA CRUZ haber recibido el Premio a la Internacionalización 2023 otorgado por el Club de Exportadores en la categoría “Empresa de tamaño mediano o pequeño con una destacable proyección internacional”?

Este galardón sin duda, es un reconocimiento muy importante al trabajo que se lleva realizando en Aceites García de la Cruz desde hace más de dos décadas. Cuando a finales del siglo pasado comenzamos a exportar, con pequeñas ventas de poco más de un palet, era como un sueño que tan solo diez años después estaríamos presentes y consolidados en fuertes mercados internacionales, como EEUU o Japón. Hoy, años después de mucho y duro trabajo, porque la exportación no es nada fácil, recibimos este galardón precisamente del Club de Exportadores, así que imagínate.

  • En sus 150 años de historia, Aceites García de la Cruz ha conseguido un 70 % de facturación internacional, con una importante presencia y posición consolidada en EE. UU., mercado con altos estándares de calidad y control, ¿qué destacaría al respecto?

Cierto, el mercado americano está muy centrado en los productos ecológicos y además de las normativas propias de la FDA en esta materia, las cadenas tienen además otras normativas más estrictas aún. Esto, aunque a veces complica la actividad, también nos obliga a exigirnos un poquito más cada vez.

Pero en temas de calidad destacaría a Japón. Japón es el mercado con los mayores estándares de calidad del mundo. Es un cliente muy muy exigente y con el que hemos aprendido mucho. Esto nos ha permitido ir por delante en temas de calidad y servicio con clientes de otros países.

  • ¿En qué otros mercados opera aparte del estadounidense? ¿Cuáles son los destinos prioritarios de vuestra exportación?

Japón y Estados Unidos son nuestros mercados estrella, no solo por cantidad de AOVE exportado sino también por la antigüedad en la que llevamos trabajando con ellos. Pero tenemos importantes clientes en Alemania, Perú, Chile, Francia, Rusia o Canadá, que son también prioritarios.

  • ¿Cuál es el mercado internacional más exigente y por qué motivos?

De todos con los que hemos trabajado, como he comentado antes, Japón. Sus estándares de calidad son elevadísimos en todos los sentidos, no solo con la materia prima, sino en todo el proceso de producción y envasado: calidad de las etiquetas, posicionado, tapones, cajas… Esto nos ha ayudado mucho porque hemos aprendido con ellos muchas cosas que después hemos aplicado a otros clientes.

  • A grandes rasgos, ¿podría especificar las características que hacen de los aceites García de la Cruz un producto muy demandado en el exterior? ¿Qué criterios de sostenibilidad se siguen en el proceso de producción de los aceites?

La calidad del producto en todos los sentidos, no solo la materia prima, sino en el resto de material auxiliar que la acompaña, el servicio que damos al cliente, siendo este siempre nuestra prioridad y sobre todo, somos agricultores, conocemos el producto desde la base y sabemos obtener aoves de alta calidad. Esto hace que podamos asesorar a todos los clientes sobre cualquier punto del proceso.

olivos aceites garcia de la cruz

En lo que a sostenibilidad se refiere podría escribir durante horas. La sostenibilidad está presente en nuestra actividad desde hace más de una década. Entre 2008 y 2010 comenzó el proceso de reconversión de los olivares a cultivo ecológico y desde entonces no hemos dejado de implementar medidas: sondas de humedad en el campo para ahorrar agua, agricultura de precisión con drones, formamos parte del proyecto “olivares vivos”, tenemos una planta de mezcla donde elaboramos los abonos orgánicos que utilizamos en el olivar con el residuo que se genera en la fabricación del aceite, por lo que practicamos la economía circular, devolviendo al campo lo que del campo proviene, la calefacción de las instalaciones es de biomasa con hueso de aceituna, disponemos de instalación solar fotovoltaica, utilizamos pet reciclado en algunos de nuestros envases… podría escribir páginas sobre esto…

Pero lo más importante en materia de sostenibilidad no es solo llevar a cabo medidas, es estar concienciado de que son necesarias.

  • Por ello, Aceites García de la Cruz posee las certificaciones de calidad más exigentes como IFS (nivel superior con mayor grado de excelencia) y BRC. Cuenta en su haber con un gran número de premios y con todas las certificaciones necesarias para envasar producto ecológico para Japón, China, Estados Unidos y la Unión Europea, ¿qué comentaría al respecto?

Por muchos premios que hayamos recibido, cada vez que obtenemos uno nuevo nos alegra igual que el primero. Al final, un premio es el reconocimiento a tu trabajo por parte de un tercero ajeno a tu empresa y eso siempre es de agradecer. En García de la Cruz, tenemos un centenar de premios nacionales e internacionales a la calidad del aceite, a la sostenibilidad, a la producción, a la actividad exportadora… estos premios provienen tanto de instituciones públicas como privadas y todos han aportado algo. Sin lugar a dudas, son la mejor carta de presentación frente a nuestros clientes.

Lo mismo sucede cada año cada vez que superamos una auditoría. Son retos constantes que hacen que estemos siempre pendientes de cada detalle.

  • La diversificación es una de las apuestas de la empresa, que también está comercializando productos de cosmética y vinagres, y abriendo otra línea de negocio con el oleoturismo. ¿Están teniendo buena acogida en el mercado internacional?

Son mercados más complejos porque son más desconocidos para nosotros, pero estamos dando los primeros pasos. Hemos comenzado introduciendo nuevos productos como las aceitunas rellenas de alta calidad o distintos tipos de vinagre. Ahora estamos intentando introducir otras referencias para ofrecer a nuestros clientes una cartera diversificada.

En cuanto a la cosmética, es una línea que hemos trabajado desde hace años. Es cosmética realizada con aceite de oliva y en la que también estamos trabajando. Pero quizá sea pronto para hablar aún de todo esto.

  • ¿Podría hacer balance de la campaña 2023/2024? ¿Cómo ha sido la producción de Aceites García de la Cruz con respecto a la anterior campaña? ¿A qué se debe la subida escalonada de los precios del aceite?

Para García de la Cruz ha sido una buena campaña, aunque no puede decirse lo mismo del resto del sector. La campaña en general ha sido muy reducida, y a esto se suma la anterior campaña que también lo fue, siendo la primera vez en la historia que se empalman dos malas campañas seguidas. Esto ha hecho que la cantidad de aceite disponible sea mucho menor, y por ende, que la demanda sea mayor que la oferta, de ahí la subida de precios. El problema fundamentalmente radica en la falta de lluvia que hemos tenido estos dos años y las altas temperaturas, sobre todo en las fechas clave del desarrollo del olivo, como es la floración.

  •  ¿Cómo valora el apoyo que las instituciones públicas prestan a las empresas españolas con actividad internacional?

Quizá insuficiente. Necesitamos financiación y ahora los tipos de interés no ayudan nada, al igual que la compleja situación internacional, que harán que las exportaciones caigan notablemente. Hay muchas normativas que no nos dejan avanzar como la Ley de Cadena Alimentaria, las zonas ZEPA, la subida del SMI, la reducción de la jornada laboral… Creo que hay caminos intermedios que no harían tanto daño a la empresa.

fernando garcia de la cruz

  • ¿Qué retos de futuro se plantea Aceites García de la Cruz?

Es un momento muy convulso a nivel internacional: la guerra de Ucrania y el conflicto en el Mar Rojo, encarecen y retrasan el transporte, limitando con ello las operaciones. Además los precios del aceite de oliva se encuentran en máximos históricos. Todo esto unido plantea un futuro incierto.

Nuestro objetivo sería seguir creciendo en los mercados en los que estamos consolidados y consolidarnos en el resto. Además, otro reto, no solo para nosotros sino para todo el sector es poder vender con márgenes más cómodos y no con los que se trabaja actualmente. Y por supuesto la educación al consumidor, fuera de la cuenca mediterránea el consumo del aceite de oliva está muy poco extendido porque es un producto desconocido, de ahí que educar y formar al consumidor sobre las propiedades y usos del AOVE, es un reto fundamental para aumentar el consumo de este producto. Y por supuesto integrar la inteligencia artificial poco a poco en nuestros procesos.

Febrero de 2024