Fundación ESADE y el Club de Exportadores e Inversores organizan el encuentro «Inteligencia empresarial y gestión de riesgos corporativos: la situación del mercado árabe»

La actividad de las empresas españolas con negocios en el Magreb y Oriente Próximo no ha sido paralizada pero sí han frenado las inversiones

31 de marzo de 2011

Oriente Próximo y Magreb ha sido el destino de muchas empresas españolas que “con la crisis se han visto en la necesidad de buscar nuevos mercados con capacidad de compra y endeudamiento”, ha explicado Balbino Prieto, presidente del Club de Exportadores e Inversores Españoles, durante una mesa redonda celebrada esta mañana en la que se ha hablado de la situación de las empresas españolas en la zona.

Durante la sesión, que ha sido moderada por Joaquín Cava, profesor asociado del Departamento de Política de Empresas de ESADE, se ha puesto de manifiesto que, se trata de una región de una importancia fundamental para los países del sur de la Unión Europea, especialmente para España, no sólo por los flujos migratorios, sino también por el suministro energético y la posible proliferación del terrorismo yihadista. “Aunque hay que diferenciar los procesos que se están viviendo, éstos ya son imparables e irreversibles pero, al mismo tiempo, están llenos de incertidumbres”, ha explicado Miguel José Moro, subdirector general de Oriente Próximo del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. De ahí, “la importancia de que todos ellos concluyan de manera satisfactoria, evitando ante todo el vacío de poder. De todos estos países, explica Miguel José Moro, “lo que ocurra en Egipto será determinante para el futuro de la región”. En este sentido, “la UE tiene que vencer prejuicios pasados, como la incompatibilidad entre el islam y la democracia, para acompañar estos procesos con medidas de carácter técnico y ayuda”, recordó Miguel José Moro.

Pero mientras esta situación se resuelve, las empresas españolas que operan en la zona tienen que continuar su actividad y, para ello, “la inteligencia empresarial y la gestión de riesgos se convierten en dos elementos fundamentales”, ha explicado Luis Sánchez Peiro, consejero delegado de Anthelex International. En países complejos, las empresas tienen que hacer un estudio de la situación del país y conocer el entorno en el que se van a mover. Una vez analizado, es importante tener un buen plan de gestión de situaciones de crisis, es decir, una herramienta que facilite a la alta dirección empresarial la prevención, seguimiento y adecuada gestión de potenciales situaciones complejas en caso de crisis.

En realidad, “consiste en preparar la empresa con una estructura corporativa capaz de hacer frente con eficacia a aquellas situaciones de crisis susceptibles de desbordar las capacidades ordinarias de respuesta”. Herramientas como un manual de gestión de situaciones de crisis, planes y procedimientos de contingencia, comunicación de crisis o evacuación de expatriados por medios privados; pueden marcar la diferencia entre la continuidad de la actividad o su paralización. Sin embargo, según ha explicado Luis Sánchez Peiro, las empresas españolas todavía “están muy verdes” en la gestión inteligente de la información como ventaja competitiva.

Aún así, y pese a los procesos que están viviendo los países de la región, las empresas españolas están “aguantando el tipo” y manteniendo la actividad en la zona aunque, según ha explicado Balbino Prieto, “es cierto que a niveles inferiores, de en torno al 50%. Lo que se ha visto realmente afectado han sido las inversiones, que se han frenado”.

Durante el acto, Francisco J. de la Riva, presidente y consejero delegado de Fertiberia, ha explicado la experiencia de su empresa en Argelia como un ejemplo a seguir de cómo, con un buen estudio y conocimiento previo, no sólo de la parte económica sino también del país, se puede alcanzar el éxito del negocio.